SHBG - ¿Conoce la importancia de sus niveles adecuados?
07 de octubre de 2023

¿Ha oído hablar de la SHBG o Globulina Fijadora de Hormonas Sexuales? Sepa más...
La globulina fijadora de hormonas sexuales (SHBG) es una proteína que afecta la función de algunas hormonas sexuales, incluyendo la testosterona y el estrógeno (1,2). Se produce principalmente en el hígado (1).
En resumen, la SHBG se une a hormonas sexuales específicas, eliminándolas de la circulación directa en el cuerpo (1).
En el torrente sanguíneo, las hormonas sexuales pueden encontrarse en dos formas: libres y unidas. Las hormonas pueden unirse a diferentes moléculas. En el caso de la testosterona y el estrógeno, una de esas moléculas es la SHBG. Otra es la proteína albúmina (1,2).
Cuando una hormona sexual está libre o unida a la albúmina, la hormona se considera biodisponible (1). Esto significa que puede penetrar en los tejidos y producir un efecto biológico.
Por otro lado, cuando está unida a la SHBG, la hormona sexual es esencialmente inactiva y tiene un impacto biológico mínimo —o nulo— sobre el cuerpo hasta su liberación (1).
En mujeres y personas con órganos reproductivos femeninos, la gran mayoría de la testosterona y el estradiol en la sangre están unidos a la SHBG y otras proteínas y no son biodisponibles —solo alrededor del 2% de esas hormonas sexuales son libres para unirse a los receptores y producir algún impacto en el cuerpo (3,4).
La SHBG también puede liberar hormonas en tejidos específicos y posiblemente dentro de las células directamente (1,2). Esta unión produce un efecto tanto en las hormonas sexuales como en la SHBG. Las hormonas sexuales unidas a la SHBG no afectan la función del cuerpo hasta que son liberadas, y las hormonas sexuales unidas a la SHBG pueden afectar qué tan bien la SHBG se une a su propio receptor (1).
(Los receptores son como cerraduras, y solo ciertas llaves —como hormonas o SHBG— pueden abrirlas).
Niveles bajos de SHBG: ¿cómo afectan al cuerpo? Efectos y asociaciones
Dado que la SHBG se une a las hormonas sexuales, su nivel relativo puede afectar los niveles de hormonas sexuales disponibles para ser usadas por el organismo —afectando, de esa forma, los procesos que las hormonas sexuales regulan.
Por ejemplo, cuando los niveles de SHBG son relativamente bajos en las mujeres, los niveles de testosterona pueden volverse atípicamente altos, causando efectos secundarios como hirsutismo y acné (2).
También puede haber una relación entre la SHBG, la testosterona y la libido (deseo sexual).
Este contenido forma parte del compromiso de Clínica Revitalize de traducir la ciencia en práctica clínica accesible, sin perder rigor ni profundidad.
