Compuestos Bioactivos como factores para una vida saludable
13 de septiembre de 2023

Además de la constatación de que las dietas ricas en vegetales pueden reducir el riesgo de las Enfermedades Crónicas No Transmisibles, estudios han señalado la pres
Uno de los primeros descubrimientos acerca de la obesidad es que esta patología promueve una respuesta inflamatoria crónica de grado leve. Así, ocurre un aumento en la síntesis de adipocinas (proinflamatorias) y la reducción de adiponectinas (antiinflamatorias). Sin embargo, se sabe que a medida que ocurre la reducción de la grasa corporal, hay un aumento de la concentración plasmática de adiponectina, lo que reduce la respuesta inflamatoria, lo que desencadena una menor resistencia periférica a la acción de la insulina.
Entonces, los compuestos presentes en alimentos que tienen una acción antiinflamatoria son de extrema importancia para la salud y la prevención de enfermedades.
Los ácidos grasos poliinsaturados de la serie ω-3, ácido eicosapentaenoico (EPA) y ácido docosahexaenoico (DHA), presentes en pescados y en aceites de pescado, presentan acción antiinflamatoria, ya que disminuyen la actividad de los factores de transcripción NF-κB y proteína activadora-1 (AP-1).
Es un pigmento fenólico de color amarillo obtenido de la cúrcuma. Esta se utiliza en la cocina como condimento.
Se sugiere que su efecto antiinflamatorio se deba, en parte, a su capacidad de “secuestrar” especies reactivas de oxígeno en situaciones de estrés oxidativo celular.
La curcumina es capaz de inhibir la fosforilación y la degradación del IκB inducida por el TNF-alfa, lo que indica que este compuesto bioactivo también actúa en etapas que preceden a la fosforilación del IκB.
Las catequinas son monómeros de flavanoles, como la epicatequina, la epigallocatequina, el galato de epicatequina (ECG) y el galato de epigallocatequina (EGCG).
El EGCG, el principal polifenol presente en el té verde, tiene acción antiinflamatoria, inhibiendo in vitro la activación del factor de transcripción NF-κB, al mismo tiempo que inhibe la degradación del IκB inducida por la activación celular mediada por el TNF-alfa. El mecanismo de acción antiinflamatorio del EGCG parece estar asociado a la disminución de la actividad de la proteína IKK, involucrada en la fosforilación del IκB.
Es una fitoalexina existente en dos isoformas: trans-resveratrol y cis-resveratrol, siendo el trans-resveratrol la forma más estable, la cual se encuentra en uvas, así como en el vino tinto. El resveratrol inhibe in vitro la activación de la JNK y de su proteína upstream (proteína quinasa) activada por mitógenos (MEK). Este último hecho puede explicar el mecanismo de supresión de la activación del factor de transcripción AP-1 por el resveratrol. Además de estos mecanismos, poseen otros que se manifiestan in vitro a fin de suprimir las actividades inflamatorias de nuestro sistema inmune.
La quercetina (frutas cítricas y manzana), el tirosol (aceite de oliva) y el licopeno (tomate, sandía y guayaba) reducen la respuesta inflamatoria por medio de la inhibición in vitro de la expresión génica de las enzimas COX-2 e iNOS. Esto es un motivo más que refuerza las recomendaciones de la ingestión de frutas y del aceite de oliva, no solo para obesos, sino también para la población en general.
Aunque el alimento no sea postulado como medicamento, se cree que el uso continuo de alimentos que contengan CBAs que actúen favorablemente en el proceso inflamatorio, aliado al mantenimiento de actividad física adecuada, sea una forma eficiente de reducir el riesgo de aparición de ECNTs.
BASTOS, D.; ROGERO,M.; ARÊAS,J. Mecanismos de Acción de Compuestos Bioactivos de los Alimentos en el Contexto de Procesos Inflamatorios Relacionados a la Obesidad. Arquivo Brasileiro de Endocrinologia e Metabolismo, 2009. Disponible en:http: //www.scielo.br/pdf/abem/v53n5/17.pdf Accedido el 28 de enero de 2011.
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