Beneficios del Ayuno
12 de julio de 2017

Diversos estudios identifican el ayuno como algo muy beneficioso para el ser humano. Solo debemos tener cuidado de que para cada persona tiene el momento adecuado.
Los potenciales beneficios del ayuno son muchos y pueden aprovecharse de manera preventiva o curativa, asociándolo a otras terapias.
Durante el ayuno, los niveles de esta hormona pueden aumentar hasta cinco veces, lo que ayuda en la quema de grasa, en el desarrollo de masa magra y en el aumento muscular.33-36 Sin embargo, el entrenamiento intenso o de musculación no debe realizarse durante las horas de ayuno.
El ayuno lleva al organismo a iniciar la autofagia (degradación y eliminación de componentes celulares inútiles), ocurriendo importantes procesos de reparación celular para el mantenimiento de la salud celular y una mejor adaptabilidad al estrés, lo que, consecuentemente, lleva a una mayor protección inmunológica contra enfermedades.37-39
Existen cambios en los genes y moléculas, con efectos en el metabolismo, relacionados con la prevención o el tratamiento del cáncer y la longevidad cerebral. Un estudio en humanos mostró que el ayuno redujo muchos de los efectos secundarios de la quimioterapia.38,40-45
El ayuno aumenta la actividad parasimpática (mediada por el neurotransmisor acetilcolina) en las neuronas autónomas que inervan el intestino, el corazón y las arterias, dando como resultado una mejor movilidad intestinal, una reducción de la frecuencia cardíaca y la presión sanguínea.38
El ayuno estimula el sistema nervioso simpático sobre las células adiposas con liberación localizada de noradrenalina con efectos lipolíticos –que promueve una mayor movilización de grasa, ahorrando el glucógeno muscular–, antes inhibidos por la insulina.62
Reducción de diversos parámetros para el riesgo de enfermedades cardiovasculares, incluyendo niveles elevados de azúcar en la sangre (altamente dañino para las paredes vasculares), presión arterial (por el efecto diurético en ausencia de insulina), lipoproteínas de muy baja densidad (VLDL), concentraciones de triglicéridos, tejido adiposo, pérdida de peso, además de un aumento del HDL (colesterol saludable).30,31,46-50
Tanto el ayuno como una dieta calórica restrictiva afectan el metabolismo energético, reducen la inflamación, el estrés oxidativo y la resistencia a la insulina, protegiendo las neuronas contra factores genéticos y ambientales. Ante la duración y la práctica frecuente del ayuno se observa un aumento de la neuroplasticidad, que es la facilidad que el cerebro encuentra para regenerarse y responder a enfermedades y daños causados. Esto se debe a que el ayuno estimula la producción de BDNF (factor neurotrófico derivado del cerebro), una proteína que fomenta la neurogénesis, que es la creación de nuevas neuronas y sinapsis.37,38,51-56
El ayuno reduce marcadores de estrés oxidativo y aumenta los niveles de ácido úrico, que también funciona como un antioxidante. Los indicadores de inflamación, incluyendo el factor de necrosis tumoral-α, la homocisteína y los niveles de proteína C-reactiva también se muestran reducidos.38,42,46,57,58
El ayuno promueve el aumento del metabolismo, del gasto de energía en reposo y de la pérdida de masa grasa, mientras preserva la magra.23,24,30,31,47,48,62. Según estudios, dependiendo de la condición, además de la práctica del ayuno, es necesaria la adopción de una dieta saludable con restricción calórica, baja en proteínas animales y rica en vegetales.
Prevención y mejora de la diabetes tipo 2, prevención de la progresión de la diabetes tipo 1, alterando la expresión de las sirtuinas y del gen p53.30-32
Aunque las evidencias positivas en cuanto a la extensión de la longevidad se basan en estudios realizados en animales, los principales factores involucrados en el envejecimiento que son desacelerados por la restricción de calorías en seres humanos incluyen: 1) reducción del daño oxidativo a proteínas, ADN y lípidos; 2) reducción de la inflamación crónica; 3) eliminación de proteínas y orgánulos disfuncionales; y 4) disminución de la glucosa, insulina e IGF-I.38,59-61
Este contenido forma parte del compromiso de Clínica Revitalize de traducir la ciencia en práctica clínica accesible, sin perder rigor ni profundidad.
